Los depósitos de agua de Albandi y Arquiella fueron contaminados por filtraciones de purines ocasionados por riegos agrícolas, destinados a tierras de maizales.
El problema surgió cuando varias llamadas de vecinos al Ayuntamiento dieron la voz de alarma. La respuesta del responsable del equipo de gobierno fue inspeccionar y analizar las aguas. Estas operaciones demoraron la reparación de la avería sin cortar el agua (más de 48 horas).
La indignación de los vecinos (con razón) fue mayúscula, puesto que estuvieron haciendo uso del agua contaminada tanto para las comidas como para el aseo personal ignorantes del posible riesgo de salud. Oficialmente nadie dio la voz de alarma o cortó el agua como luego se hizo desde los depósitos de Falmuria.
Albandi, Arquiella, Prendes y Rebollada fueron las zonas afectadas.