Si no fuera tan costoso para el erario público sería hasta gracioso.
Somos un concejo especializado en hacer y en pagar las cosas dos veces.
JUZGUEN USTEDES
El Plan General de Ordenación Urbana, después de seis años de incumplimientos por parte del equipo redactor, se está haciendo por segunda vez.
El inventario-catálogo de los fondos del Museo de la Pesca que se hizo incompleto y plagado de errores se está haciendo de nuevo.
Los murales de la exposición del aljibe en Les Conserveres interpretaban e identificaban mal las artes de pesca, lo que obligó a modificarlos y, aún hoy, presentan errores graves.
El planeamiento de la calle Botánico Valdés fue modificado para poder legalizar dos viviendas construidas ilegalmente.
El concurso de ideas para la reforma del Paseo Marítimo no se tuvo en cuenta para la remodelación, que se hizo con un proyecto nuevo.
El proyecto que se encargó para la fábrica de Ortiz no sirve para nada, por lo que es necesario redactar otro.
El letrero de los aparcamientos en la acera de Fernández Ladreda hubo que quitarlo a los pocos días de su instalación pues, al estar los apoyos en medio de la acera, los paseantes chocaban con él.
La ermita de San Roque, más tarde o más temprano, habrá que volverla a su estado original por haber incumplido la ley de Patrimonio al reformarla.
Y la Iglesia de Pervera, por el mismo motivo.
Las farolas de la calle Fernández Ladreda hubo que moverlas porque se pusieron en medio de la acera y al pie de las ventanas.
Durante las obras de esta calle se cortó el tráfico de acceso a Candás en un tramo que no estaba afectado por las mismas.
Los pasos de peatones elevados habrá que modificarlos porque se hicieron sin que cumplan la normativa vigente.
Las nuevas farolas de la calle San Antonio habrá que recolocarlas ya que también se instalaron en medio de la acera.
Se levantan los pavimentos recién asfaltados por falta de previsiones.
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| Calles levantadas | Pasos elevados | Farolas San Antonio |

Plan General de Urbanismo
Y todo esto por hacer las cosas sin recabar los preceptivos informes y certificaciones técnicas y no hacer el seguimiento adecuado de las obras, con el agravante de que, cuando un grupo de la oposición denuncia estas malas prácticas, el equipo de gobierno se dedica a descalificar públicamente al denunciante en vez de dedicarse a estudiar el problema y actuar en consecuencia.
Junio 2009