“Les fontes” de Carreño

El lavadero del Redal (Tamón)
Muchas de las fuentes del concejo perduran por haber estado tapadas entre artos y malezas, lejos de la ocupación de industrias, de cambios en caminos o de otras causas que las llevaron al abandono.
La recuperación de las fuentes en Carreño, es una buena e importante labor para poner al día el patrimonio municipal. Los trabajos se están realizando, estos últimos años, a través de talleres y planes de empleo, dependientes del Ayuntamiento o de la Mancomunidad Cabo Peñes.
Las actuaciones en las fuentes deberían estar orientadas y controladas por los equipos técnicos del Consejo del Patrimonio Cultural de Asturias, que es el órgano asesor en asuntos referentes a protección, investigación y difusión de estos elementos. De esta manera, no se cometerían errores irreparables.
Se respetarían las normas oficiales de actuación en toda Asturias, como marca la ley 1/2001 del Principado y las acoge dentro del régimen de protección integral (apartado g): lavaderos y fuentes de factura tradicional.
Las cubriciones con losetas de piedra, las exageradas barandillas de madera rústica, los caños de agua tomados de la red general, las macetas con geranios dentro de los bebederos, las múltiples placas explicativas o fundacionales, escudos de Carreño… en muchos casos dan a las fuentes un aspecto de monumento ornamental o floral, lejos de su cometido inicial. Se olvida el estado primitivo del bien público para el que estaban concebidas.


La popular fonte Ruxidora (Montico) antes y después de la intervención
Se trataría de no suprimir los depósitos de almacenamiento de agua (anexos a la fuente), ni la mampostería original, respetando el equilibrio de las aguas corrientes (fuente, bebedero, lavadero, rebosadero, sumidero...). Los manantiales públicos son imprescindibles con sus clásicas traídas. Estos y sus conducciones se deberían respetar, no darlos por perdidos ni sustituirlos. El agua de la red general se instalaría en caso de que el agua no fuera potable o el manantial estuviera seco; en ciertos casos, se instalaría un grifo cerca de la fuente, para quien demande esa agua.
U.I.CA. se hace eco de las sugerencias de vecinos y de asociaciones de parroquias que también demandan la recuperación de los manantiales y piden, como es lógico, rigor en las actuaciones.


Fuente enlosada, Xana (Valle), antes y después.
Mayo 2009