MOCIÓN



El Grupo Municipal de la Unión Independiente de Carreño somete a la consideración del Pleno a celebrar en el mes de abril la siguiente Moción:



Siempre se dijo que los pueblos tienen que estar bien pavimentados y su trazado viario diseñado adecuadamente para hacer la estancia agradable y facilitar el acceso al comercio local, que junto con la hostelería debe ser una fuente de riqueza y un reclamo turístico de primer orden.


La excesiva proliferación de pasos de peatones elevados está convirtiendo el trazado viario del pueblo en un trayecto difícil y penoso para los que circulan en automóvil. Las quejas empiezan a ser generalizadas y comienza a extenderse entre nuestros visitantes un rechazo a trasladarse a Candás.


Una cosa es proteger al peatón y otra muy distinta hacer insufrible el trayecto al tráfico rodado, martirizar al vecino o al visitante que, por las razones que sea, se ve obligado a trasladarse en coche por la villa, convertir en penoso el trayecto para los usuarios de autobuses y transportes públicos o dificultar las salidas y entradas de emergencia que pudieran demandarse a ambulancias, bomberos, policía, etc.


Por otra parte, existen métodos, legislación y dotación policial suficiente para controlar la velocidad en la zona urbana, sin necesidad de convertir el pueblo en un lugar incómodo e intransitable.


En el trayecto que va desde la calle Pardies hasta La Matiella (l kilómetro de longitud) hay ya instalados doce pasos elevados a los que se suman los que se están levantando en el resto del trazado del pueblo. Resulta a todas luces excesiva y desproporcionada esta proliferación de obstáculos que, por otra parte, no cumplen la normativa que regula estos reductores de velocidad.


Esta normativa establece que el modelo de los reductores de velocidad será “una plataforma trapezoidal de 10 centímetros de altura como máximo, con un máximo de cuatro metros de largo y unas rampas de subida y bajada de entre 1 y 2'5 metros, dependiendo del límite de velocidad existente: 1 metro para límites de 30 km/h, 1'5 metros para 40 km/h y 2'5 metros para velocidades de 50 km/h.


Dado que la circulación en Candás está limitada a cincuenta kilómetros a la hora, las rampas de subida y bajada deberían tener 2'5 metros de longitud, pero sólo tienen 1 metro. A esta irregularidad se suma la de más elevación de la permitida en algunos casos.


Por todo ello solicitamos al pleno municipal que encomiende al equipo de gobierno la reducción de los pasos elevados situándolos exclusivamente en las zonas de entrada y salida del pueblo, adaptándolos a la normativa en vigor y eliminando los que se instalaron en el resto del trazado urbano.





Abril 2009