NEGRO FUTURO PARA CARREÑO
La ampliación del Musel ya tiene la suficiente perspectiva histórica para ir analizando comportamientos de las distintas administraciones y personas a cargo de las mismas y, en consecuencia, saber quiénes son los responsables de que Carreño se vaya quedando sin futuro ambiental y paisajístico y sin posibilidades de desarrollo turístico.
La ampliación del Musel se diseñó a costa de Carreño por el gobierno de un presidente autonómico de Gijón y, como todos sabemos, un ex alcalde de Gijón.

Costa de Carreño y Gozón desde el cabo Torres
La verdad es que lo tenía muy fácil; se trataba de sacrificar a Carreño en beneficio de Gijón y la coyuntura política era ideal: un gobierno del PSOE en Madrid, un gobierno del PSOE en Asturies, un gobierno del PSOE en Gijón y un gobierno del PSOE en Carreño. ¿Quién iba a levantar la voz?
Se trataba de ir desalojando de industrias obsoletas y con periodo de caducidad la bahía de Jove, de ir sustituyéndolas por urbanizaciones residenciales y por equipamientos lúdicos, deportivos y turísticos, sin renunciar al despliegue industrial necesario para potenciar el Puerto de Gijón.
El Cabo de Torres era la clave. Esta barrera geográfica era ideal para seguir almacenando los materiales e industrias contaminantes necesarias para el despliegue del puerto granelero y hasta para depurar las aguas fecales de Gijón ya que, montaña por el medio, ni los olores, ni el polvo del carbón, ni los humos de las centrales, ni los contaminantes de las industrias llegarían a los bulevares residenciales, ni a los hoteles de lujo, ni a los puertos deportivos, ni a las playas artificiales que habría de ir albergando la bahía de Jove.

Playa de San Lorenzo Gijón, lejos de la industria contaminante.
Mientras al este de Torres florecen los balnearios, los hoteles de lujo y los puertos deportivos, a este lado del monte se cierra la Residencia de Perlora y se nos vende un proyecto de ciudad de vacaciones que el tiempo convierte en humo de camuflaje.
En esa coyuntura el gobierno de Carreño asiste a la política de hechos consumados sin la gallardía suficiente para denunciar públicamente estos abusos y oponerse abiertamente a las órdenes de silencio de sus superiores jerárquicos.
Areces gana terrenos al mar frente a la playa de Xivares, se los apunta a Gijón y los llena de montañas de carbón. Divide los accesos al superpuerto en tráficos limpios y tráficos sucios, los limpios por Gijón y los sucios por Carreño. Decide explanar el alto Aboño, único accidente geográfico que se interpone entre lo que sin duda será la zona más contaminada de Europa y la mejor playa del concejo de Carreño, para instalar en él más montañas de carbón y más industria contaminante.

Terreno ganado al mar en el concejo de Carreño.
Esta actuación desconsiderada con Carreño necesita de una respuesta social firme, una posición pública beligerante que conduzca a la movilización ciudadana y que obligue a los respectivos gobiernos a arbitrar medidas correctoras y contraprestaciones para resarcir a nuestro concejo de los importantes daños que el despliegue del puerto de Gijón va a causar en nuestro medio ambiente y en nuestro futuro residencial y de destino turístico.

Manifestación contra la depuradora Aboño 1996. (Foto por “aguas limpias”).
Pero al PSOE, al PP, a IU y a URAS no les interesa levantar la voz porque participan del sistema político remunerado y asisten a las reuniones de seguimiento de las obras del Puerto. Sólo U.I.CA. se negó a seguir actuando de comparsa disciplinada y abandonó este simulacro de comisión denunciándolo públicamente.

Parque de carbones con el “deseado” Alto Aboño al fondo
Febrero 2009