El río Aboño vierte sus aguas en Carreño como si fuera una cloaca
U.I.CA. hace un seguimiento “in situ” al río Aboño desde el nacimiento de sus afluentes: río Pinzales (Sotiello) y río San Andrés, hasta la entrada en Carreño.
Tanto el pantano de San Andrés de los Tacones como el arroyo del río Pinzales tienen las aguas con una calidad aceptable, mas al llegar al límite de los concejos Gijón - Carreño (Muniello) las aguas aparecen como una verdadera cloaca.

Muniello: las aguas llegan negras, humeantes y cargadas de ácidos más las fugas de las tuberías
El plan integral de saneamiento que se está llevando en Carreño con los ríos Pervera, Reconco y el aliviadero de Albandi, que vierten sus aguas al río Aboño, sólo saneará un 20% de su contaminación.
Los planes de saneamiento general del río Aboño son complejos y a largo plazo. El verdadero problema viene de aguas arriba, para unirse con los que genera la propia industria de Aboño.
La zona intermedia antes de llegar a Carreño no tiene un control rígido, al menos de presencia humana, ya que la degradación es tan grande que no se arrima nadie por estas veras del río.
Ejemplo de sensibilidad podría ser la ría de Avilés, en la que se están tomando medidas con respecto a las últimas contaminaciones de industrias.
Sería necesario que el Ayuntamiento, a través de su oficina de medio ambiente, controlara y denunciara estos temas. Cuando ya tenemos un gran problema en el valle de Aboño, nos llega el 80 % de la contaminación de río arriba.

Pantano de San Andrés de los Tacones, con sus aguas aceptables

Sotiello, aguas cristalinas en los inicios del afluente del río Aboño
Abril 2009